Martyn Lloyd-Jones: La blasfemia contra el Espíritu Santo

Imagen: Stephen Procopio / Dribble

¿Cuál es esta blasfemia o pecado contra el Espíritu Santo? Los cristianos suelen estar preocupados por esta cuestión y se sienten culpables por ello. La respuesta es esta: si esto nos preocupa, podemos estar completamente seguros de que no somos culpables de ello.

Podemos ver este pecado en Hebreos 6:4-6; 10:26 y en 1 Juan 5:16 donde el apóstol dice, «Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida».

Estos pasajes significan que un hombre (o una mujer) puede rechazar a Cristo y su gloria deliberadamente, quizá hasta atribuyendo al diablo los poderes de Cristo, tal cual como hicieron los fariseos cuando dijeron, «Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios» (Mateo 12:24).

Así pues, las personas que son culpables de pecar contra el Espíritu Santo no solo no creen en Cristo, no quieren creer en Él, lo ridiculizan, se mofan de Él, le dan la espalda y le desprecian.

Si nos preocupa haber pecado contra el Espíritu Santo y queremos estar reconciliados con Dios y con Cristo y sentimos que hemos pecado rompiendo así la relación, si gemimos por estar fuera de la relación en lugar de dentro de ella, entonces no solamente no somos culpables de haber pecado contra el Espíritu Santo, sino que estamos lo más lejos de ello que una persona pueda estar.

Estas otras personas están contentas, se regocijan en ello; se glorían en ello, están orgullosas de sí mismas y de su rechazo.

Somos exactamente lo opuesto. Nos provoca angustia y nos preocupa y daríamos cualquier cosa por conocerle y estar reconciliados con Él.

No escuchemos la mentira del diablo que está intentando deprimirnos y robarnos nuestro gozo. Plantémosle cara y digamos: Mi máximo deseo es conocerle, y estar reconciliado con Él es la prueba de que no he cometido una blasfemia contra el Espíritu Santo.

Y si lo hacemos, puedo asegurar que encontraremos la liberación definitiva. Encontraremos la paz, y el gozo del Señor y de la salvación se nos restaurará. Y luego nos podremos dirigir a Dios, dándole las gracias por la misericordiosa obra del Espíritu Santo

Soli Deo gloria.

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3 comentarios sobre «Martyn Lloyd-Jones: La blasfemia contra el Espíritu Santo»

  1. Querido pastor Will.
    Los últimos meses he estado muy preocupado y con mucho miedo de haber cometido el pecado imperdonable. En ocasiones he tenido pensamientos blasfemos y pensé insultos como los de los fariseos en Mateo 12.
    En un video suyo (de hace un par de años) usted contó que tambien creía haber cometido el pecado imperdonable, quisiera saber que fue lo que dijo o pensó que creía que no le sería perdonado. Lamentablemente yo pensé y dije blasfemias, y me arrepiento mucho de haberlo hecho, siento mucha culpa y que no podré ser perdonado por esto.

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