Juan Calvino: ¿Qué es la verdadera fe?

No se debe pensar que la fe cristiana es un puro y simple conocimiento de Dios, o una comprensión de la Escritura, que revolotea en el cerebro sin tocar el corazón. Tal es, de ordinario, la opinión que tenemos de las cosas que nos son confirmadas por alguna razón humana.

Pero la fe cristiana es una firme y sólida confianza del corazón, por la que descansamos con seguridad en la misericordia de Dios que nos ha sido prometida por el Evangelio.

Así la definición de la fe debe tomarse de la sustancia de la promesa. Y la fe se apoya tan perfectamente en este fundamento que, si lo quitamos, la fe se derrumbaría inmediatamente, o, mejor dicho, desaparecería.

Por eso, cuando el Señor, por la promesa evangélica nos presenta su misericordia, y nosotros con certeza y sin vacilación alguna nos confiamos en Aquel que hace la promesa, entonces poseemos su Palabra por la fe.

Esta definición no es sino la del Apóstol, que nos enseña que la fe es la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. El Apóstol entiende por estas palabras una posesión segura y cierta de las cosas que Dios ha prometido, y una evidencia de las cosas que no se ven, es decir, de la vida eterna que esperamos a causa de nuestra confianza en esta bondad divina que se nos ofrece por el Evangelio.

Ahora bien, puesto que todas las promesas de Dios han sido confirmadas y, por decido así, cumplidas y realizadas en Cristo, es evidente que Cristo es, sin lugar a dudas, el objeto perfecto de la fe, y que ésta contempla en Él todas las riquezas de la misericordia divina.

Juan Calvino
Breve instrucción cristiana – Tercera parte: De la fe
3.- ¿Qué es la verdadera fe?

File:John Calvin 21.jpg - Wikimedia Commons
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