Juan Calvino: Somos justificados en Cristo por la fe

Siendo Cristo el objeto permanente de la fe, no podemos saber lo que recibimos por la fe sino mirándole a Él. Ahora bien, el Padre nos lo ha dado para que tengamos en Él la vida eterna. Jesús ha dicho: «Esta es la vida eterna: que te conozcan el solo Dios verdadero, y a Jesucristo, al cual has enviado» ; y también: «El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá».

Sin embargo, para que esto se cumpla, es necesario que seamos purificados en Él, ya que estamos manchados por el pecado, y nada impuro entrará en el Reino de Dios. Por lo cual necesitamos participar en Él, para que nosotros, que somos pecadores en nosotros mismos, seamos por su justicia hallados justos ante el trono de Dios. Y de este modo, despojados de nuestra propia justicia, somos revestidos de la justicia de Cristo y; siendo por nuestras obras injustos, somos justificados por la fidelidad de Cristo.

Pues se dice que somos justificados por la fe, no porque recibamos en nuestro interior alguna justicia, sino porque nos es atribuida la justicia de Cristo, como si fuese nuestra, mientras que no nos es imputada nuestra propia injusticia. De tal manera que es posible, resumiendo en una palabra, llamar a esta justicia la remisión de los pecados. Esto es lo que el Apóstol declara expresamente comparando con frecuencia la justicia de las obras con la justicia de la fe, y enseñando que una destruye a la otra.

Estudiando el Símbolo (el Credo) de los Apóstoles que indica por su orden todas las realidades sobre las que está fundada y se apoya nuestra fe veremos cómo Cristo nos ha merecido esta justicia y en qué consiste la misma.

Juan Calvino
Breve instrucción cristiana – Tercera parte: De la fe
5.- Somos justificados en Cristo por la fe

Su Espacio NTS: John Calvin
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