Devocional Luis Cano – 9 de julio: «¡Cómo disfruto meditando en la persona de tu Hijo, Jesucristo!»

Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres (Lucas 2:52).

Me es fácil y me gusta hacerme preguntas profundas y teológicas, aunque en ocasiones no sepa responderlas o no llegue a afirmaciones definitivas, pero me ayudan a tener mi mente despierta y me llevan a admirar más tu palabra y a darte a ti gracias y gloria por querer revelarlas. Espero no ofenderte, Dios mío, con mis preguntas y dudas.

Jesús, tu Hijo encarnado, crecía en sabiduría a la vez que en estatura. ¿Cómo pudo ser esto si era Dios, de tu misma naturaleza? ¿Se puede separar su sabiduría humana de la divina? ¿Cómo se mezclan dos naturalezas en su sola persona? ¿Cuándo sabía él como hombre y cuándo como Dios? ¿Se despojó de su omnisciencia en algún momento, para luego recuperarla poco a poco?

Jesús también crecía en gracia. Lo entiendo bien cuando se refiere a los hombres, pero Él ¿delante de ti? ¿Si la gracia era tuya (v. 40), si tú ya sabías todo de él, si venía de ti, cómo era este crecimiento? ¿Estudio, esfuerzo, evidencias de su saber para conquistarte, convencerte, cumplir tus demandas y tu voluntad?

¡Cómo disfruto meditando en tu palabra y en la persona de tu Hijo, en ti! Es como degustar con mi paladar de un exótico manjar por horas.

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2 comentarios sobre «Devocional Luis Cano – 9 de julio: «¡Cómo disfruto meditando en la persona de tu Hijo, Jesucristo!»»

  1. Esa es mi debilidad no medito todo el dia en su palabra la escucho, leo en ciertos momentos del dia pero no durante el dia como dice salmo 1.1-2.

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