Devocional – 17 de diciembre (mañana): ¿Dios el Hijo en un pesebre mal oliente, rodeado de animales?

“Y aconteció que estando ellos allí, cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón” (Lucas 2:6-7).

Me he quedado sorprendido leyendo estos versículos.

Sí, entiendo que José y María hicieron bien en sujetarse a las autoridades civiles. Pero lo que no consigo entender es cómo tu glorioso Hijo fue acostado “en un pesebre”.

¿Dios el Hijo en un pesebre mal oliente, rodeado de animales? ¿Cómo puede ser?

Sé que soy poca cosa; pero ni siquiera yo nací en tales condiciones.

Humanamente hablando, el Rey de gloria tendría que haber nacido en un sitio como Roma o Atenas o Jerusalén. ¿Pero Belén? ¿Y encima, en un establo? ¡No tiene sentido ninguno! ¿Por qué tu Cristo no nació en un castillo o un palacio?

Sin embargo, así me revelas la gran verdad de la humillación de tu Hijo. Él se identificó con los humildes. La teología de la cruz me enseña que tu gloria se revela a través de aquello que no es glorioso.

Estoy sorprendido y muy, pero muy, agradecido.

Pastor Will Graham – Almería

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