Devocional – 18 de diciembre (tarde): No me importa el olor del establo sino la presencia de Cristo

“Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño” (Lucas 2:15-18).

Me encanta ver cómo tienes pueblo tuyo en los sitios más remotos.

Cuando todos los peces gordos del judaísmo estaban bien dormidos en sus casas, los pastores menospreciados obedecieron “apresuradamente” el mandato angelical.

Oh, Señor, no quiero quedarme dormido. Mi anhelo es seguirte a la hora que sea con el fin de ver la gloria de Cristo.

Y me da igual si, para contemplar a tu Hijo, tengo que acercarme a algún pesebre. El olor no me importa; lo que cuenta es Cristo, mi tesoro.

Y ruego que mi boca siempre dé a conocer todo lo que he aprendido acerca tu Hijo en tus libros inspirados.

Soy un simple pastor pero estoy convencido de que mis palabras harán bien a los que te aman.

Pastor Will Graham – Almería

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