Bienaventurados los misericordiosos

BIENVENTURADOS LOS MISERICORDIOSOS, PORQUE ELLOS ALCANZARÁN MISERCORDIA (MATEO 5:7).

Según las primeras cuatro bienaventuranzas, el pobre en espíritu llora por sus pecados. Consiguientemente, es manso y desea estar vestido de la túnica de colores de Jesucristo.

Hoy, en la quinta bienaventuranza, puedo ver cómo el creyente pobre, quebrantado, manso y hambriento se relaciona con los demás. Es, antes que nada, un creyente misericordioso.

Una buena ilustración es el samaritano que “fue movido a misericordia” (Lucas 10:33) y ayudó a su prójimo. Vendó las heridas del varón golpeado, echándoles aceite y vino. Luego lo llevó al mesón para cuidar de él (v. 34). La misericordia, pues, es compasión en acción. El samaritano obedeció la regla de oro: “Todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas” (Mateo 7:12).

El samaritano podría haber optado por criticar al hombre moribundo con una actitud de murmuración diciendo: “No tendría que estar viajando a solas por esta zona” o “Por algo le habrán pegado” o “Será un drogadicto”, etc. En vez de justificar su falta de acción con frases especulativas, se ensució las manos e hizo algo. De eso se trata la misericordia.

Ahora bien, ¿por qué es la persona bienaventurada misericordiosa? Porque cada día, al mirarse en el espejo, se fija en su túnica, esa hermosa prenda que testifica de la misericordia de su Dios. El cristiano se acuerda de que fue la misericordia del Padre la que envió a su Hijo. Y dado que es así, anhela ser misericordioso como su “Padre es misericordioso” (Lucas 6:36).

La parte más difícil de esta quinta bienaventuranza, sin embargo, tiene que ver con su promesa: ¿qué significa que los misericordiosos alcanzarán misericordia? ¿Será la salvación por obras? ¿Tengo que ser misericordioso para tener el derecho de ser salvo en el día final? ¡De ninguna manera!

El misericordioso es dichoso porque la compasión genuina que hay en él deriva de la obra salvadora del Espíritu Santo. Será recibido a misericordia porque ha nacido de nuevo por el poder de Dios. Su corazón tierno es la señal de que sabe lo que es ser pobre en espíritu, llorar, ser manso y tener hambre y sed de justicia. El misericordioso alcanzará la misericordiosa no por sus actos compasivos; sino por la obra del Hijo de Dios por él y la obra del Espíritu en él.

El que es agresivo, implacable y vengativo demuestra que no ha conocido el evangelio. En términos de Martyn Lloyd-Jones: “Si no soy misericordioso hay una sola explicación; nunca he entendido la gracia y misericordia de Dios; estoy apartado de Cristo; sigo todavía en mis pecados, no he recibido perdón”.

El misericordioso, el que ve a los seres humanos con “ojos de cristiano”, es aquel que realmente ha nacido de nuevo. Por lo tanto, alcanzará misericordia en el día del Señor.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Pastor Will Graham – Palabra de Vida Almería

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4 comentarios sobre «Bienaventurados los misericordiosos»

  1. Primero y principal, espero que esté mejor de su resfriado. Le deseo pronta recuperación.
    Me gusta mucho escucharlo y leerlo porque es bien didáctico en sus reflexiones.
    Gracias Pastor Will, estoy en California.

  2. Hola Pastor muchas gracias por el articulo, es verdad sin misericordia no podemos demostrar el amor del padre a las demas personas, claro sin tolerar su pecado, solo mostrando la verdad y decir que nos importa su vida y que conozcan mejor al Padre , pero sea creyente o no la persona ser claro con repecto a su arrepentimiento.
    Bendiciones Pastor a usted y a su familia
    Mexico

  3. Saludo desde Nicaragua Pastor Will espero que se encuentre bien hermoso articulo de la misericordia y su explicación Dios los Bendiga muchos

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