Padre nuestro – 4 de marzo

Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro (Mateo 6:9).

Padre nuestro:

Gracias por enviar a tu Hijo con el fin de enseñarme a orar correctamente. Antes que todo, observo cómo Él dio por sentado que sus discípulos iban a orar. La oración es una marca de nuevo nacimiento. El bebé, al salir del vientre de su madre, comienza a respirar. Y el cristiano recién nacido de nuevo empieza a orar. Es algo espontaneo y natural. Es imposible que un regenerado no ore.

Pero ¿a quién tengo que dirigir mis oraciones? A ti, Padre nuestro.

¿Qué importancia tiene eso de “nuestro”? Resalta que tú no solamente eres mi Padre sino el Padre de mis hermanos en la fe. Y, en segundo lugar, revela la gloriosa verdad de que tú no eres únicamente el Padre del Señor Jesucristo, sino nuestro Padre también. ¡Aleluya!

Qué gozo saber que, en tu Hijo, soy un hijo tuyo. Tu Hijo Unigénito me ha convertido en un hijo adoptivo. Fuera de Él, no tengo acceso a tu favor. Sin embargo, en Él, sé que me miras con amor. Cuento con tu sonrisa.

Oh, Padre, te amo tanto. Gracias por darme el inestimable honor de llamarte a ti “Padre”.

Pastor Will Graham – Palabra de Vida Almería

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6 comentarios sobre «Padre nuestro – 4 de marzo»

  1. Saludo desde Nicaragua Dios los Bendiga Gloria a Dios que nuestro señor ser hijos de Dios poderoso sin merecedor alabó a Dios por los permitió ver la luz de nuestro Salvador señor Jesucristo

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