Te ruego que me des ojos celestiales – 11 de marzo

Que estás en los cielos (Mateo 6:9)

Padre nuestro:

Estás en los cielos. Esto significa que eres majestuoso y temible. ¿Quién como Tú, gran Rey? Eres incomparablemente glorioso. Hasta los ángeles se ven obligados a cubrirse en tu presencia real. Habitas en luz inaccesible. ¡Grande eres, bendito Padre! Tu belleza es radiante, más brillante que el sol.

Estás en los cielos. Esto también significa que eres inmaculado y puro. Todo lo que hay arriba es limpio y huele a Cristo. Con razón los redimidos, juntamente con las huestes celestiales, no paran de alabarte por tu santidad inefable y hermosa. Eres sumamente codiciable. Tu excelencia moral atrae a todos los hijos de la luz. ¿Cómo resistirte?

Padre majestuoso, temible, real, glorioso, grande, bello, radiante, brillante, inmaculado, puro, limpio, santo, codiciable, excelente, irresistible: hoy te vuelvo a pedir que lo que te pedí anoche en el culto de oración congregacional. Te ruego que me des ojos celestiales.

Ayúdame, por favor, a buscar las cosas de arriba “donde está sentado Cristo a [tu] diestra” (Colosenses 3:1). Pon en mí pasión por el reino venidero. Líbrame de las miradas seductoras de Sodoma; y enamórame de la aurora, de la estrella resplandeciente de la mañana.

Pastor Will Graham – Palabra de Vida Almería

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