No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos – 20 de enero

“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21).

Amantísimo Padre:

Me entran escalofríos al leer este versículo. Me da miedo pensar que podría pasar toda mi vida dirigiéndome a tu Hijo como “Señor, Señor” y luego sufrir condenación eterna.

¿Seré un verdadero creyente? ¿Habré nacido de nuevo?

¿O estaré engañándome a mí mismo?

¿Cómo podré tener la seguridad de que realmente soy tuyo?

Pues, la repuesta de tu Hijo es bien sencilla: hago tu voluntad. Es decir, ando por el camino angosto (v. 13) dando buen fruto (vv. 16, 20). No es que mi obediencia sea perfecta, pero mis afectos ahora giran en torno a ti. Tu santidad me atrae. El pecado me entristece. Soy una nueva criatura. Y mi vida demuestra (imperfectamente) que es así.

Ahora mi clamor más profundo es: “Hágase tu voluntad” (6:10). Es una realidad en mí porque el Espíritu de tu Hijo me ha cambiado desde adentro.

Toda la gloria a ti por elegirme.

Toda la gloria a tu Hijo por redimirme.

Toda la gloria a tu Espíritu por regenerarme.

Aleluya.

Amén.

Pastor Will Graham – Palabra de Vida Almería

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Un comentario sobre «No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos – 20 de enero»

  1. Muchas gracias muy edificante , justo estaba meditando sobre esto ¿Seré un verdadero creyente? ¿Habré nacido de nuevo?
    ¿O estaré engañándome a mí mismo?
    ¿Cómo podré tener la seguridad de que realmente soy tuyo?
    “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21).

    Juan 6:37-40

    37. Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.
    38. Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
    39. Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.
    40. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
    Solo a Dios gloria

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